viernes, 20 de abril de 2012

BAFICI 2012 (2ª parte)

Pues seguimos con la crónica de nuestro colaborador Raúl V. desde el BAFICI 2012:


La araña vampiro

Un joven y su padre van a pasar un tiempo en una cabaña que está en el medio del campo. Mientras duerme, el joven es picado por una araña, aunque no es cualquier araña. Desde ese momento el protagonista debe decidir entre creerle a la medica del lugar, que dice que no es nada grabe, y un viejo del lugar, que le pinta un panorama bastante más sombrío.

Durante gran parte de la película no sabemos si la picadura es o no grabe. El que dice que si evidentemente no está muy bien de la cabeza, pero eso no quiere decir que no tenga razón. A esto se suma que la pinchadura está cada vez más fea.

Segunda película de Gabriel Medina ("Los paranoicos"), esta vez nos saca de la vida urbana para adentrarnos a un espacio inhóspito. Como en su primer largometraje, "La araña vampiro" parece que en cualquier momento va pasar a ser una gran película, pero esto nunca llegas. De todas formas esta segunda película también es muy disfrutable. Hace un buen balance entre el suspenso, la comedia, el terror y lo fantástico, sin llegar a pertenecer a ningún género en especial. Pero esto no importa, ya que lo más importante es que se cuente una buena historia, y Gabriel Medina lo logra ampliamente.


El espacio entre los dos

Nadir Medina nos cuenta en su opera prima las horas posteriores de tres integrantes de un grupo de rock Pop, luego de hacer un recital. No es un grupo muy conocido, en realidad recién están empezando. Entre el público tiene un puñado de fans y muchos amigos y colegas. Son chicos que evidentemente acaban de terminar la secundaria, recién empezando de salir de la adolescencia.

Está la cantante Milena, novia de uno de los otros dos protagonistas, Pablo, y el tercero en discordia, amigo de ambos, es Tomás. Él está celoso de la pareja, aunque no logramos saber si está enamorado de ella o de él.

Esto que conté en dos o tres oraciones, Nadir Medina lo cuenta en media hora. En realidad ya lo sabemos a los diez minutos, pero sigue contando lo mismo durante veinte minutos más, subrayando todo una y otra vez, sin agregar nada nuevo. Luego le sigue conversaciones sobre la amistad, el amor, el futuro... no del todo logrado. Y especie de video clips con imágenes de los jóvenes caminando, en bicicleta, en rollers, donde si bien los temas no son malos, tampoco son especialmente buenos. Por suerte las actuaciones sin ser espectaculares están bien. No era fácil el papel que le tocó a la actriz Florencia Decall, que hace de Milena. Su papel es el de una chica buena, cool, copada, un estereotipo de la novia perfecta (lo de linda no tuvo que actuarlo), que era muy fácil caer en el ridículo (encima tenía que cantar) y que por suerte sale airosa. Esta vez no caer en el error, cuando era tan fácil hacerlo, es un mérito.

El director es un chico de 22 años y lamentablemente se nota. Pero da esperanza que en el futuro pueda mejorar, y bastante. Los principales errores es más por lo que sobra que por lo que falta. Con (muchos) cortes hubiera quedado un bueno mediometraje, y ya estaríamos hablando de otra cosa.


Villegas

Dos primos de unos treinta años hacen un viaje en auto desde Buenos Aires hasta su pueblo, General Villegas, para asistir al entierro de su abuelo. Con el tiempo se fueron separando, fueron cambiando. Pipa siguió en la eterna adolescencia, todavía tocando en una banda de rock (aunque se peleó hace poco con los demás integrantes) y sin ningún tipo de estabilidad. El otro primo, Esteban, "ya maduró", dejó la música, trabaja en una gran compañía, está comprometido y pronto a casarse con una chica que por supuesto no le cae muy bien a Pipa. Esta diferencia hace que en el viaje empiecen a surgir ciertos roces.

El debut en largometraje de Gonzalo Tobal (hizo 3 cortos anteriores) es una agradable sorpresa. Está protagonizado por Esteban Lamothe y Esteban Bigliard, ambos actores frecuentes de películas independientes argentinas realizadas en los últimos años. Lamothe es el protagonista de El Estudiante, donde era un chico de provincia que se iba adaptando a la gran ciudad. Esta vez hace de un chico de provincia que está adaptado a la gran ciudad pero que vuelve a sus raíces. Pero la película no tiene nada de conservadora, la ciudad no es el lugar donde están todos los males ni el pueblo es el paraíso. Sino que se muestra que cualquiera de los dos lugares puede ser "su lugar en el mundo", dependiendo de la persona. Uno de los primos regresa a la ciudad, el otro puede que se quede.

La historia es contada de a poco pero muy fluidamente. Grandes actuaciones, muy buenos personajes, una historia que crece de a poco pero no deja de crecer. Todos los personajes son tratados con cariño, no hay malos sino personas que tienen sus problemas, como todo el mundo. Tampoco son perfectos, ambos protagonistas cometen errores, los que le da una profundidad mayor. Un acierto es conocer solamente por teléfono (en realidad ni escuchamos la voz) a la novia de Esteban. Así no sabemos si es una persona agradable o insoportable como piensa Pipa. Dejar eso en la duda para el espectador hace que no se tome ninguna postura a favor de alguno de los primos en la diferencia que hay entre ambos. Cualquiera puede tener razón. Una película muy bien lograda que seguramente es firme candidata para ganar la competencia argentina, junto con la otra favorita, La chica del sur (que no pude ver).

Hace instantes se acaba de confirmar parte de la programación del festival de Cannes y Gonzalo Tobal fue seleccionada para participar en la sección de Funciones Especiales con su opera prima.

1 comentario:

Anónimo dijo...

He leído decenas de críticas en un corto lapso de tiempo, y para bien o para mal según sus criterios, la mayor parte de ellas me han parecido reflexivas en alguno de sus puntos. Gracia de toda obra artística (en este caso, cinematográfica) debido a su esencia pura y no comunitaria ni idealista, enhorabuena!
Pero aquí, sólo puedo preguntarme: Cómo se puede, siquiera, "opinar" según un criterio poco cimentado (según el mío), y en base a una ignorancia casi absoluta sobre lo que se está queriendo hablar? Al menos, creo, debería de interesarnos el investigar y obtener la información básica sobre aquello de lo que se está opinando... Digo, básico como conocer el nombre de los personajes sobre los cuales fundamentamos nuestra verborragia insignificante y absurda, no?
Creo que hay un derrape de ovación personal que poco tienen que ver con un buen gusto y criterio.